Laboratorio de sistemas complejos
Simulaciones para estudiar emergencia y antifragilidad midiéndolas, no citándolas.
Un pequeño laboratorio de vida artificial para convertir ideas abstractas en experimentos observables. El plan avanza a través de tres modelos: un bosque que arde, una bandada de boids y una colonia de hormigas con feromonas.
Cada modelo añade una pieza al anterior. El bosque introduce un mundo discreto y la criticalidad autoorganizada. La bandada añade agentes, posición y velocidad. La colonia suma un entorno con dinámica propia.
La misma simulación funciona en dos modos: uno vivo, para tocar parámetros y desarrollar intuición, y otro por lotes, para repetir el experimento y medir lo que ocurrió. El objetivo no es ilustrar una conclusión conocida. Es aprender a formular una predicción y dejar que el sistema la ponga en aprietos.