← Blog
Artículo

Construir una web que pueda desaparecer

Por qué esta página termina siendo una carpeta de archivos y qué obliga a decidir esa restricción.

Parte del proyecto Esta web.

webarquitecturaproceso

Esta web empieza con una restricción poco vistosa: cuando nadie la visita, casi no debería estar ocurriendo nada.

Eso descarta muchas comodidades habituales. No hay una aplicación esperando peticiones, ni una base de datos que mantener, ni una interfaz de administración. Hay documentos Markdown, un programa que los convierte en páginas y un directorio de archivos listo para servir.

La publicación como compilación

Cada proyecto, artículo y vídeo tiene metadatos explícitos. El generador comprueba fechas, estados, enlaces y relaciones antes de producir el sitio. Si una entrada apunta a un proyecto que no existe o una fecha no tiene el formato correcto, la construcción falla antes de tocar la versión publicada.

Los borradores pasan por esas mismas comprobaciones, aunque no aparezcan en la salida. Así no acumulan errores invisibles hasta el día en que dejan de ser borradores.

Una decisión operativa

El resultado final es HTML y CSS. La Raspberry Pi no necesita interpretar el contenido en cada visita: sólo entrega la última construcción válida. Una nueva versión se prepara en otro directorio y reemplaza a la anterior únicamente cuando ha terminado bien.

La arquitectura no pretende ser universal. Encaja con este sitio porque el contenido cambia mucho menos a menudo de lo que se lee y porque poder abrir cualquier página sin ejecutar JavaScript forma parte del producto.

También deja una salida clara. Si algún día otro generador resulta más útil, el contenido conserva sus campos, sus relaciones y sus URLs. Cambiará la herramienta; la casa no tendrá que empezar otra vez.